
Menos mal que le acompaña una mujer preciosa, hermosa, comunista cómo él -o como yo- que fue decisiva para que el Museo del Prado no ardiera con todos sus cuadros dcntro. También era una escritora excepcional.
Fue amigo de Lorca, de Marcos Ana, de Miguel Hernández. De Buñuel. Yo tengo en casa un libro dedicado por él. Tiene el dibujo de una mariposa. Verde.
Se equivocó la paloma -dijo en Roma. Yo era un tonto dijo poco después. Le gustaba vestir camisas de colores, ligar con todas las jovencitas del mundo. Tenía el pelo blanco y los ojos azules...
Y, para él, Madrid fue el corazón de España.
¿De quién hablo, de quiénes hablo? ¿Quién es él? ¡Quién esa mujer misteriosa? Un nuevo reto para ti, JESÚS ÁNGEL REMACHA-