Algo ha tenido que ver el libro de mi amigo Vicente Zaragoza: "La gramática (h)echa poesía" y algo tb. un artículo que Juan José Millás escribió el último vieres en "El País". Antes de conocer que es eso de la gramática, uno tiene que descubrir la que lleva dentro.
-Plinio ama a Lidia. -¿Sobre quién recae el amor de Plinio? -En Lidia. -Muy bien Esther. Complemento Directo.
-Plinio la quiere. -¿A quién quiere Plinio? ¿Quién ese la? -Lidia. -Gracias, Sandra. Complemento Directo.
-Plinio besa sus párpados, sus labios, sus mejillas... -Seguro que esos ojos son de Lidia. -Bien Alex. Complemento Directo.-Pero esto es muy fácil -nacen mil voces. Y mil voces crean miles de oraciones con un complemento directo... Y, de pronto, les digo: -Plinio besa a Susana. Se paran y se rien. Silvia dice: -A Susana es un complemento directo. Pero que no se entere Lidia. Yo respondo: -Silvia, la quiero. Gracias mil, mi complemento directo. Plinio.
Mensajito de Li: Quiero a mi poeta. Mi poeta es querido por mí. Tenéis mucha suerte de aprender y enseñar a mi poeta cada día. Cuidadle. Os adoro... Te quiero, Plinio... Pero, ¿realmente existe Lidia? Lidia, te quiero- JESUS ANGEL REMACHA