
A JUAN
GELMAN, los
milicos argentinos le asesinaron a su hijo y a su nuera. A esta embarazada, esperaron a que diera a luz, para asesinarla impunemente. A su nieta, se la dieron a sus asesinos, que la criaron
haaciéndola creer que eran sus verdaderos padres.
Así pasaron 23 años. Juan Gelman, desde el exilio primero y ya en Argentina después nunca dejó de buscar a su nieta. La encontró gracias a la llegada de la democracia y a su valor inmenso. El dolor de ambos al reconocerse fue indescriptible.
La práctica asesina de quitar a los bebés después de asesinar a sus padres y dárselos a sus asesinos, fue habitual en Argentina y Uruguay. También lo fue en España, en los peores tiempos del franquismo.
En nuestro rincón favorito, aquí en la biblioteca, aún no sabíamos que le habían otorgado el Premio Cervantes. Sin duda se lo merece más que nadie. Sus poemas son de lo mejor que se ha escrito en Lengua española. Gelman es un escritor ardiente, comprometido, de izquierdas, vibrante, lleno de amor, de memoria, de ternura. Un buen día para hablar de él y de lo que ha escrito. JESÚS ÁNGEL REMACHA
No debiera arrancarse a la gente de su tierra o país, no a la fuerza.
La gente queda dolorida, la tierra queda dolorida.
Nacemos y nos cortan el cordón umbilical. Nos destierran y
nadie nos corta la memoria, la lengua, las calores. Tenemos que
aprender a vivir como el clavel del aire, propiamente del aire.
Soy una planta monstruosa. Mis raíces están a miles de
kilómetros de mí y no nos ata un tallo, nos separan dos mares
y un océano. El sol me mira cuando ellas respiran en la noche,
duelen de noche bajo el sol. JUAN GELMAN