miércoles, 19 de noviembre de 2008

EL VIAJE DE UN LECTOR -14- LA CULTURA DEL TERROR. EDUARDO GALEANO

HAY OS QUIERO HABLAR DE UNO DE MIS ESCRITORES PREFERIDOS: EDUARDO GALEANO. Y DE UNO DE LOS LIBROS QUE MÁS VECES HE LEÍDO: EL LIBRO DE LOS ABRAZOS.
El texto que os escribo a continuación es suyo. La voz de este escritor uruguayo es tierna, contundente, clara. Es una voz hermosa que conmueve e invita a pensar. Una voz que acaricia y sirve para abrir los ojos. Para enamorar y denunciar un mundo tan injusto.
La extorsión, / el insulto, /la amenaza, / el coscorrón, / la bofetada, / la paliza, / el azote, / el cuarto oscuro, / la ducha helada, / el ayuno obligatorio, / la comida obligatoria, / la prohibición de salir, / la prohibición de decir lo que se piensa, la prohibición de hacer lo que se siente y la humillación pública son algunos de los métodos de penitencia y tortura tradicionales en la vida de familia. Para castigo de la des-obediencia y escarmiento de la libertad, la tradición familiar perpetúa una cultura del terror que humilla a la mujer, enseña a los hijos a mentir y contagia la peste del miedo.
-Los derechos humanos tendrían que empezar por casa...



Seguro que sí, pero también comienzan en la escuela: los gritos, los coscorrones, las continúas reprimendas, lo oscuro y trasnochado no son la mejor forma de enseñar. ¡CORAZONES, NO SÓLO CABEZAS EN LA ESCUELA! JESÚS ÁNGEL REMACHA.

2 comentarios:

ramón dijo...

Llevas mucha razón tu eres un profesor que sabe educar. Pero ay cada uno que bnos mete unos chillidos jejeje

Anónimo dijo...

La extorsión, / el insulto, /la amenaza, / el coscorrón, / la bofetada, / la paliza, / el azote, / el cuarto oscuro, / la ducha helada, / el ayuno obligatorio, / la comida obligatoria, / la prohibición de salir, / la prohibición de decir lo que se piensa, la prohibición de hacer lo que se siente y la humillación pública son algunos de los métodos de penitencia y tortura tradicionales en la vida de familia. Para castigo de la des-obediencia y escarmiento de la libertad, la tradición familiar perpetúa una cultura del terror que humilla a la mujer, enseña a los hijos a mentir y contagia la peste del miedo.
-Los derechos humanos tendrían que empezar por casa...
Que bien y que bonito.